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corona española los indígenas significaron: nuevos tributa-rios y nueva mano de obra. Para la iglesia católica los indíge-nas significaron: nuevos creyentes y nueva mano de obra pa- ra las parroquias.
Millones también opinan que la rápida despoblación de América no fue sólo el resultado de la sobreexplotación de los indígenas en las minas, cultivos y obrajes; fue también por lacarencia de antígenos ante las nuevas enfermedades comosarampión, viruela, peste bubónica, influenza, etcétera.
El decreto del libertador José de San Martín en 1821: "En adelante no se denominarán aborígenes, indios o natura- RANCISCO CARRANZA ROMERO les: ellos son hijos y ciudadanos del Perú y con el nombre de
PERUANOS deben ser reconocidos", es un gesto de muy buena cabo de leer el libro de Luis Millones Perú indíge- na (Fondo Editorial de Congreso del Perú, Lima, Sin embargo, la independencia del Perú no mejoró la A 2008). El autor expone con argumentos claros situación del indígena. En 1823 se reconoce que el sufragio es 53 y con datos precisos la política y la actitud de las autoridades universal, pero en 1828 se establece que el derecho de sufra- gubernamentales frente a la población indígena que desde gio es para los que tienen el ingreso anual superior a 800 1532 defiende sus tierras comunales ante la ambición de los pesos, una indirecta forma de descartar a la población pobre conquistadores españoles, criollos, mestizos, clérigos, milita- res, empresarios, etcétera. En 1854 Ramón Castilla declaró la libertad de los esclavos afroperuanos. A los indígenas, después de la Guerra del Pací- Referencias históricas fico, se les aumentó el tributo y el trabajo obligatorio para Desde que Cristóbal Colón llamara erróneamente "indios" a mejorar la economía del gobierno. Por eso, en 1885 estalló la los pobladores de las islas del Caribe porque pensó que había rebelión indígena en el Callejón de Huaylas (Áncash). El gober- llegado a las Indias, esta palabra fue mal usada. Más tarde, nante Miguel Iglesias mandó al ejército para que acabara con cuando comprobaron que ese territorio no eran las Indias, lla- los rebeldes. Pedro Pablo Atusparia y Pedro Cochachín Celes- maron Indias Occidentales a todo el continente. Y por esa avi- tino, líderes indígenas muertos en desigual lucha, sobreviven dez de enriquecerse con el trabajo y las riquezas de los nuevos en la memoria histórica de los pueblos andinos.
conquistados recurrieron a los intelectuales de entonces para "A los ojos de los limeños del XIX, los indígenas eran la que justificaran la conquista y la colonización. En 1550 los causa del retraso de la nación y cuyo proceso de integración dominicos Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casas (obis- tenía que pasar por la destrucción de su modo de vida, o bien po de Chiapas) polemizaron sobre la legitimidad de la con- por su reemplazo por "razas mejores". Lo que dice el historia- quista y colonización. Sepúlveda defendió la legitimidad de la dor y antropólogo Millones no es ninguna novedad. Para mu- dominación de los civilizados cristianos sobre los incivilizados chos racistas, la "mancha india" era la causa del atraso. En el por ser estos bárbaros, incultos, inhumanos, paganos, gentiles siglo XX, siguiendo este criterio los hacendados arrebataron e infieles. Las Casas, que compartía la vida con los indígenas tierras, ganados y convirtieron a los indígenas en siervos. americanos por décadas, los defendió valientemente bajo el El gobierno militar de Juan Velasco Alvarado, propulsor principio de la igualdad del género humano. Pero, como los de la reforma agraria, (1970) prefirió llamarlos "campesinos".
poderes político y religioso estaban en santa alianza, su voz Sin embargo, esta denominación sólo hace contraste con la crítica fue desechada y calificada de "leyenda negra". Para la urbe, evade el asunto cultural.
En 1993 el gobierno hace referencia del respeto a la Perú del Siglo XXI no sabe cómo llamar a los indígenas; y esto comunidad campesina. demuestra la incapacidad o la falta de voluntad para resolver el En 1994 el gobierno hace el convenio con la Organización problema siquiera en el plano lingüístico. Por último, no se Internacional de Trabajo, y crea la Unidad de Asuntos Indígenas, sabe en dónde ubicar el asunto.
y lo ubica dentro del Ministerio de Trabajo. Se crea una institu- Los indígenas demuestran su existencia real cuando ción sin autonomía y que depende de la burocracia estatal.
defienden la propiedad comunal (tierra, agua) y la práctica de En 1995 habla de la inversión privada en las tierras comu- su cultura, y se enfrentan a la oficialidad que los ignora. Los nales. Pero, el acuerdo de la inversión sin la participación de inmigrantes pueden quejarse y pedir apoyo acercándose a sus las comunidades campesinas crea problemas. embajadas; pero los indígenas, ¿ante quién pueden expresar En 2000 sale la Resolución Ministerial No. 159: "Directiva sus quejas? Y las universidades, que deberían de responder para promover y asegurar el respeto a la identidad étnica y cul- ante este problema nacional, forman profesionales que no tural de los pueblos indígenas, comunidades campesinas y pueden comprender su realidad porque viven con la mira- nativas a nivel nacional" (Ministerio de la Mujer y del Desarro- da puesta en el extranjero.
llo Humano). Los indígenas y discapacitados pasan al Minis- La rebelión del Ejército Zapatista de Liberación Nacional terio de la Mujer.
en Chiapas (México) y la muerte de miles de indígenas que- En 2001 se promulga la Ley 27425 que "oficializa los fes- chuas, víctimas de los guerrilleros y del ejército peruano, son tivales rituales de identidad nacional". Los legisladores apoyan claras muestras que desde el siglo XVI hasta el XXI muchos los festivales indígenas porque atraen a los turistas extranjeros.
siguen repitiendo la teoría de Ginés de Sepúlveda: la civiliza- Y las grandes agencias de turismo son prósperos negocios que ción debe imponerse a la barbarie.
venden la imagen indígena del Perú.
Tantas leyes imprecisas y sin una planificación real con- Todos somos indígenas vierten a los indígenas en partes del paisaje turístico, en entes Hace algunos años escribí el artículo "Todos somos indígenas", sin voz ni representación en el congreso. Y la legislación del publicado en una revista de México (Universo de El Búho) como respuesta a una revista peruana que calificaba de "indio" alpresidente Alejandro Toledo. En el artículo demostraba, lin-güísticamente, que todos somos indígenas de algún lugar por- que esta palabra compuesta significa: originario, natural dellugar (inde: del lugar, de allí; gena: originario), por eso hay:terrígena (natural de la Tierra), alienígena (natural del territo- rio ajeno a la Tierra). Con este criterio decimos indígenas de Europa, indígenas de Asia, indígenas de África, indígenas deOceanía, indígenas de América. Sin embargo, muy pocos usua- rios de la lengua castellana tienen conocimientos sincrónicosy diacrónicos de la lengua que usan. Por esa ignorancia hablandespectiva y prejuiciosamente cuando se refieren a los hablan- tes de lenguas nativas o a los que tienen manifestaciones cul-turales diferentes de los europeos.
Ante esa actitud despectiva, los mismos indígenas prefie- ren calificarse de quechuas, aymaras, campas, huitotos, cashi-nahuas, boras, etcétera. No aceptan los adjetivos indígena,amerindio, indoamericano, aborigen, nativo.
MARTHA BÁTIZ ZUK aquí y allá buscan su micrófono: una manera de hacer pú-
blica su nada relevante opinión. Conste que no estoy di- uando yo era niña, salir en la televisión y tener ciendo que lo que piense la gente no cuenta, sino que no acceso a algún micrófono en la radio (o a ser publi- todo mundo debiera externar su opinión públicamente sólo C cado en un medio impreso respetable), no era fácil. porque puede hacerlo. Las opiniones son válidas y bienve- Había que tener una cierta preparación (quizás no siempre nidas si se comparten en casa o con amigos –o por medio para hacer telenovelas, pero sí para conducir otro tipo de pro- de cartas bien pensadas y redactadas a los editores de los gramas o emisiones noticiosas), y recuerdo que entre mis diarios, por ejemplo–, pero a mí me enervan cuando se con- compañeros estudiantes de teatro se hablaba con respeto de vierten en estandarte del yoísmo e himno a la mediocridad. quien tenía una licencia de locutor de radio. Obtener una im- Pongamos como ejemplo los foros de periódicos como plicaba un trámite no sólo largo, sino retador. Pero ahora no.
El Universal. Está bien que el diario quiera dar un espacio a Hace años que la televisión se convirtió en todas partes –gracias sus lectores, pero cuando uno se asoma a ver lo que dicen a los gringos y un mal entendido concepto de democracia– en algunos de los comentarios, dan ganas de llorar. No sólo hay un circo hecho por gran parte del público que lo consume, y el faltas de ortografía y sintaxis al por mayor, sino que parece triunfo (o caída) a la velocidad del sonido y los dólares (o deva- que la gente necesita de estos foros para manifestar su senti - luados pesos) son el show que nadie quiere perderse y en el miento de grandeza, especialmente cuando de criticar a al- que todos sueñan con tener un estelar. Dinero fácil, notorie- guien famoso se trata. Y no digo famoso tipo Paris Hilton, que dad fácil, y más fácil todavía el olvido; por esos quince minu- no tiene mérito alguno. Pero, por ejemplo, cuando hubo la tos de fama la gente es capaz de perder hasta la última célula polémica en torno a Ana Guevara, la mayoría de los comenta- de dignidad que alguna vez tuvo. Y en la radio ahora cualquie- rios eran malintencionados, de ínfimo nivel, calificándola de ra puede "locutear," razón por la cual la mayoría de los pro- perdedora e insultándola. Muchos toman los espacios dispo- gramas son no sólo superficiales sino tóxicos para el intelec- nibles en la red como un ladrillo para despegarse del anoni - to. Los oligofrénicos con iniciativa están por todas partes y mato, como si eso les concediera también una cierta jerarquía social de la que obviamente carecen fuera de la pantalla del En México tenemos muchísimos problemas, pero ninguno computador. Lo terrible es que al subirse a ese ladrillo se marean, se soluciona –de verdad, ninguno– a través de estos foros. Lo vomitan por escrito, y lo contaminan todo de mediocridad y único que hacen es ventilar malos humores y sentimientos, y cizaña. Yo no tengo problemas si alguien con una carrera simi- dejar en evidencia la pobreza intelectual del ciudadano común.
lar en éxitos a la de Ana Guevara da su opinión sobre su Que no es ningún secreto, dicho sea de paso, pero es insopor- desempeño. Bueno, hasta la crítica especializada –sobre todo table no solamente tener que luchar en contra del analfabetis- mo sino en contra de la tendencia, igualmente peligrosa, de si de verdad es especializada–, se agradece, porque de eso se creer que porque ya está uno alfabetizado ya puede hilar aprende. Pero la crítica de quien en su vida diaria no ha pensamientos por escrito con coherencia o ser escritor. Uno hecho nada sobresaliente, o cuya trayectoria no se puede tendría que esforzarse, en estos tiempos de recesión, en comparar a la de la persona que señala e injuria, no me enfatizar lo positivo. Y si no se puede hacerlo, entonces por parece válida. Y mucho menos relevante. Me molesta que lo menos concentrarse en una crítica constructiva. Y si ésta los diarios y las revistas en México ofrezcan esa apertura no va bien cimentada, con argumentos sólidos y conoci- para que cualquiera pueda criticar, porque no hace más que miento de causa, externarla en privado. Ya bastante tene- alimentar egos inexplicables, y la cangrejez que nos caracte- mos con las cosas absurdas que dicen nuestros políticos, riza como nación: este afán eterno de hundir al que sobre- como para también tener que tolerar las que rebuzna el sale, al que es mejor que uno; esta felicidad que da sentirse resto de nuestros compatriotas con acceso a internet y ho- grande nada más porque alguien que era mejor se tropezó. ras de ocio.
Ma. Emilia Benavides MIGUEL VALERA HERNÁNDEZ
Vestida con diminuta falda en tela color leopardo y un sostén que grita descanso o más elasticidad, la mujer parece observarse en los espejos, pero sobre ARRANQUILLA, Colombia. Alexandra todo busca el reflejo en las pupilas excitadas de los baila mapalé como pez fuera del agua. Era clientes. Al centro de sus abundantes pechos un dora- Btodavía una niña cuando descubrió en un do crucifijo parece ver la escena desde otra perspec- 57 bullerengue que sus movimientos ponían arrechos a tiva, desde la mirada del dolor, el flagelo, la resigna- los hombres. A los 26 años, la herencia de ese baile ción y el sufrimiento. El Cristo del turgente pecho que nació a la orilla del río Magdalena, le ayuda a calla mientras la mujer goza y hace gozar.
ganarse la vida en Lucitania, un centro de table dance de Cuando Alexandra baila los hombres parecen no la carrera 44 en esta ciudad convertida en carnaval. moverse, no respirar, no parpadear. La mirada de la El mapalé transforma a Alexandra. Su cuerpo pa- negra los atrapa. Aquí no hay vudú, no hay burun- rece entonces poseído por un dios africano que la re- danga, no hay conjuro. La magia que envuelve a los corre e intenta salirse por los brazos, por las tetas, lucitanios emana de la fuerza de la mirada de Ale- por las caderas. xandra. Con ella invita a mapalear, a seguir el intenso El ritmo de tambora detiene el tiempo. El tun- ritmo afrocolombiano, que los habitantes de San Ba- tun-tun, tun-tun-tun arroba los sentidos, trastocados silio de Palenque imitaron de un pez que tuvo triste ya por el ron Medellín. La botella de un cuarto de litro destino: estar fuera del agua.
que cuesta 22 dólares cuando en la calle vale 10, viaja Sus blanquísimos dientes lanzan un tercer deste- de mesa en mesa como el humo de cigarrillo y coloca llo. La sonrisa se suma a la arrecha aventura de cuer- en estado límbico a quienes están convencidos de que po, movimiento, sudor y luces. Como en todas las carnaval es "fiesta de la carne" y lo festejan esta no- strippers, la de Alexandra es una sonrisa que más bien che en uno de los cabarets mas conocidos de Ba- podría asemejarse a una "mueca".
Pero en Barranquilla no sólo se baila mapalé para Alexandra tiene el poder sobre el escenario. Su los caníbales nativos y extranjeros que buscan algo carne vibrante, firme, negra, se confunde con la pe- más que danza y espectáculo en el carnaval.
numbra. El sudor de su cuerpo sirve de proyector a la Si para Alexandra el mapalé excita a sus clientes, intermitente lluvia de luz que enloquece con los abun- para la niña Yoryeris Pérez Fruto –integrante del gru- dantes espejos en el salón de baile.
po Raíces de Nueva Colombia– la tambora le calienta la sangre y la transforma. En Alejandra hay intencio- Y ahí está, al centro, Yoryeris, tímida, sonriente, nalidad lasciva. En Yoryeris hay inocencia. En la pri- emocionada porque este año participa en su octavo mera hay un interés provocativo. En la segunda un carnaval. Su madre prepara el vestuario. Dos líneas de interés cultural promovido por su madre la profesora rafia cruzan el espacio. De ellas cuelgan trozos pe- Yilda Fruto Marimón.
queños color salmón que serán las faldas para las La tambora me calienta la sangre, dice Yoryeris.
niñas mapaleras en la comparsa del carnaval del sur De pie, en un piso rojo con grietas que bien podrían occidente. El padre observa en la pantalla de una tele- ser brazos del Río Magdalena, Yoryeris danza en el visión que ha perdido el color, El chavo del ocho y me barrio Nueva Colombia, una zona de negros en Ba- dice en una palabra casi imperceptible que se llama Miguel. Ever es el más pequeño de la casa y empieza A lo lejos, un vallenato suave –villancico, le dicen a moverse con la tambora. Yuley, la mayor, va y viene los colombianos– llega empujado por el aire enrare- con la rafia color salmón.
cido del mediodía a una casa de la calle 75C. En la Para la familia Pérez Fruto participar cada año en entrada, un cartón amarillento tiene marcado el nú- el carnaval de Barranquilla es un rito casi sagrado. La mero 22A-197. El cuarto, que funciona como habita- liturgia empieza justo el miércoles de ceniza. Apenas ción para una familia de cinco miembros, es también sepultado el gran Joselito Carnaval los barranquille- sastrería, centro de ensayo y coreografía de la danza ros ya están listos para organizar la fiesta del próxi- Raíces de Nueva Colombia.
Fotografía de: William Fernando Martínez A sus diez años, Yoryeris no sabe bien a bien qué en calzones, moquienta, con zapatos rojos, juega con significa eso de "patrimonio oral e inmaterial de la un peñón en la mano y persigue a un niño no menos humanidad", según declaración de la UNESCO para el afortunado. Las casas de bloques, sin repellar, o de carnaval. Yoryeris lo único que sabe es que la tambo- madera pintadas de verde y gris, son abrazadas por ra le calienta la sangre, le hace vibrar, moverse de los árboles de mango para contener la inclemencia del pies a la cabeza. Su madre, con raíces en San Basilio sol. El polvo de la calle me lleva hasta una vivienda de Palenque, ha promovido las danzas negras en este en donde dos jóvenes negras, casi azules, cuentan con barrio de migrantes palenqueros.
toda naturalidad que ellas también saben bailar ma- Yilda recuerda que sus abuelos tenían tradiciones palé sin estar en ninguna comparsa de carnaval. En muy marcadas con danzas dedicadas a la fertilidad, otra casa de una sola pieza con 10 personas entre a la naturaleza, al nacimiento, la lluvia, la cosecha, la señoras y niños, una pequeña me abraza mientras iniciación sexual y la muerte.
intento no rechazarla para no verme contaminado por En la casa, de tablas de madera y lámina de asbes- su moquienta nariz.
to, iluminada por el sol de mediodía, se respira alegría "Me llamo Daniela Bornasere. Él es mi hermano y fiesta carnavalera. En la parte superior del quicio José Luis", me dice otra niña que parece también vivir de la puerta un llamador colgado pareciera un fetiche hacinada en esa pieza de cuatro por cuatro.
protector. Yilda sonríe mientras le digo que el cua- –A nosotros también nos gusta rumbear. En el car- dro de la sala me recuerda a Miró africanizado. El sofá naval nos la pasamos bien chévere.
azul, el único de las tres piezas de una sala común, –¿Y a qué desfiles van? desgastado por el paso del tiempo, nos recibe para la –Vamos al del sur occidente, que está aquí cerca, conversación. El único orden de ese cuarto es que no porque a veces no tenemos dinero para llegar hasta la hay orden y que el carnaval está por comenzar. 40, al desfile principal.
–¿Has visto cómo se mueve un pez fuera del agua? Un niño, que quizá no pueda ir al carnaval este –Sí, claro.
año, intenta levantar una cometa –papagayo le dicen –Pues así es el mapalé. E imagina que ese pez te acá– ante la negativa del viento que parece sentir el lo comes y aún así sigue moviéndose dentro de tu letargo del sol de la tarde.
La pobreza no es impedimento para el carnaval.
–Si los negros no hubieran llegado a la costa del "En Barranquilla hay rumba mientras el mundo se Caribe el carnaval de Barranquilla no sería igual, me insiste Yilda con la seriedad de quien cree poseer una derrumba", me diría Libardo Barros, un reconoci- verdad absoluta.
do antropólogo, al charlar sobre la pobreza en esta Casi todos los negros llegaron de Palenque o ciudad. –¿Pero acaso se les podrá quitar la fiesta a los Cartagena. Los primeros se instalaron en Barrio Abajo pobres cuando ya casi les han quitado todo?, le co- y los segundos en Nueva Colombia.
Protegida por una imagen de bulto de la Virgen del Pero los vecinos olvidan la pobreza y la crisis mun- Carmen, la carrera 22 D de Nueva Colombia es una dial, frase temeraria para quienes han vivido siempre muestra de la pobreza del barrio. Una niña sin blusa, en la línea de la supervivencia.
Los vecinos olvidan las carencias al escuchar el del sur occidente y los niños, incansables, recorren las improvisado grupo de Millo en la casa de Yilda Fruto calles de barrios populares de Barranquilla.
para el ensayo de la tarde. El llamador, el Alegre y la Mientras el carnaval avanza y las comparsas mul- tambora se apropian del escenario. Falta la caña de ticolores se refrescan por la brisa vespertina, en Lu- millo y el wache. El ritmo de la tambora que toca Ro- citania Alexandra se prepara para mostrar otro rostro drigo Fruto posee a Yoryeris y a Pedro, otro niño que de la fiesta, el de los excesos, el de la permisividad, ya está listo para danzar. el de la transmutación de los valores en donde todo se "Al sonar la tambora se mete el ritmo en la san- vale siempre y cuando se llegue con la cruz de la ceni- gre", dice Pedro. Su rostro apiñonado contrasta con el za el miércoles a mediodía a casa.
acentuado negro del de Yoryeris.
Johny, un taxista evangélico que me traslada al En sus movimientos hay fuerza y sensualidad.
hotel del Prado para una entrevista con el jefe de la Yoryeris y Pedro no piensan en lo erótico del baile sino policía del Atlántico, me marca con una frase contun- sólo en la fuerza que emana de la naturaleza, en la dente: "Aquí el carnaval lo único que deja son peladi- sangre que es impulsada por la sístole y diástole del tas embarazadas. Venga usted en nueve meses y verá tumbo de la tambora. Los niños se mueven agitados, cuántos niños nacen". Su frase me corrobora un car- impulsan sus manos, sus pechos y sus caderas. Pedro tel visto en la marcha de sur-occidente: "Unidos por queda tirado debajo de Yoryeris y se mueve con pies y un Atlántico sin embarazos a temprana edad".
Pero el dato daría para más cuando Sebastián Angélica Herrera Miranda, investigadora del fol- Guzmán, asistente del rey Momo me enterara de clor afrocolombiano, cree que la imitación de los que él mismo es hijo del carnaval porque nació en no- movimientos del pez mapalé significan "las ganas de seguir viviendo" ante "los latigazos" que recibían los El taxista evangélico me aclara: "bueno, ése es mi esclavos de la época colonial que en el siglo XVII logra- punto de vista personal, no religioso", mientras me ron levantar una empalizada para protegerse de sus permite hojear su biblia Reina-Valera con forro negro, perseguidores y convertir a San Basilio de Palenque en maltratada por el uso. Al puro estilo de Cantinflas me el primer pueblo libre de América Latina.
dice que el carnaval ni le beneficia ni le perjudica, sino "En el mapalé hay alegría, ganas de vivir, fiesta en todo lo contrario. Al final acepta que sus ganancias el cuerpo y al mismo tiempo recuerdo del dolor que se son abundantes en estos días, pero critica los excesos vivió entre el pueblo de negros", añade.
sexuales. "Ya ve que el lema es ¡quien lo vive, es quien Quizá Yoryeris y Pedro saben poco de historia pero lo goza! ", anota.
tienen claro que el mapalé es de ellos, lo llevan en la Exceso y folclor, exacerbación y cultura, el mundo sangre y durante estos días de carnaval lo gritan al al revés, mapalé y table dance, así es el Carnaval de mundo como un patrimonio de los barranquilleros.
El sol cae a plomo sobre la casa de Yilda y su fami- lia. Un par de palmeras contienen la inclemencia del *Trabajo realizado en el marco del taller de Crónica cultural de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) " dirigido por el perio - astro rey. La comparsa de Yilda se une al carnaval dista argentino Cristian Alarcón.
HUGO E. SAÉZ tes de una política de masas tendiente a generar su pa-
rálisis intelectual y social. Ya lo dijo ese extraño gurú canadiense que analizaba los mensajes televisivos: el e dice que alguien somatiza cuando en la di- medio es el masaje (Marshall McLuhan). Sí, un masaje námica de su cuerpo se refleja alguna idea o relajante que acaricia la conciencia y que se brinda S sentimiento. Enrojecer como síntoma de ver- como un paliativo de las desgracias y los afanes cotidia- güenza sería, en ese sentido, una modalidad de somati- nos. Muchos se preguntarán "¿y qué hay de malo en zación suave. Sin embargo, en este breve escrito pre- relajarse?" Bastante más de lo que supone un sujeto tendo utilizar el verbo "somatizar" con un significado normalizado por el sistema. algo diferente. Me apoyo en la fabulosa pastilla de la De hecho, el masaje normalizador promueve princi- felicidad que Aldous Huxley llamó "soma" y que carac- palmente el mecanismo del olvido como estrategia de la terizó como "religión del pueblo". Sabemos que en ese felicidad. Encerrarse en una cápsula de disfrute ocasio- mundo feliz bastaba ingerir esa gragea para adquirir un nal a través de la telenovela o del deporte convertido estado de bienestar y placer insuperable. En consecuen- en causa del orgullo nacional, o bien utilizar el celu- cia, entiéndase somatizar como el acto de acceder a la lar sin darse cuenta de que estamos dialogando con diversión y el entretenimiento por medios artificiales; una máquina, son conductas que enmascaran una rea- es decir, un estado emocional e intelectual que no deri- lidad plena de agresiones en la que se desarrolla una va de procesos internos del individuo sino que es indu- guerra sucia y sin cuartel en diversos frentes. Y ya cido por alguna droga.
sabemos que en la guerra cualquier arma es lícita. Has- En primer lugar, también cabría advertir que droga ta las personas más cercanas devienen en recursos aquí no se identifica sólo con lo que los exámenes toxi- para obtener los propios objetivos. Por ende, la men- cológicos revelan como tal, es decir, el LSD, la marihua- tira y la corrupción se expanden a niveles insospecha- na, la heroína, el crack y las numerosas e inacabables dos. No se trata de asuntos morales, se trata de estra- variedades que se comercian en el mercado. Con un cri- tegias perversas para la supervivencia en un contexto terio amplio, se abarcará como droga a la actividad pre- donde la única salida es continuar vivo a cualquier dominante de los medios de comunicación como agen- Una arista original de la película Los olvidados es Precisamente, la crisis mundial de la que tanto se que muestra la violencia en que se hallan presos los sec- habla y se escribe sin cesar ha revelado que estamos tores más miserables de la sociedad. Entonces se ma- metidos en un sistema planetario manejado por cíni- nifiesta la traición, el engaño, el asesinato, el robo, la cos dirigentes que chupan como Drácula la sangre, el crueldad, como el pan cotidiano en que se enfrentan sudor y las lágrimas de las multitudes. No esperemos familias sometidas a la misma marginalidad. Resaltar de ellos una solución equitativa para los acuciantes este aspecto implica enfrentarse a la idealización del problemas que ya se están revelando, como el desem- lodo que genera la pobreza, como acostumbran a ponti- pleo, el hambre, las enfermedades. Primero se preo- ficar algunos devotos del padre Maciel. La crisis será cuparán de diseñar planes de rescate para rescatarse caldo de cultivo de una guerra de pobres contra pobres.
En el otro extremo, los ricos, custodios de los resortes Quienes en este drama jugamos el papel de las del poder, ponen a resguardo los recursos obtenidos por masas estamos obligados a deshacer el efecto hipnótico tortuosos caminos y se dedican a exportar capitales de los medios. La versión de la vida como el paraíso hacia los grandes centros financieros al tiempo que los creado por el prozac o el viaje a Disneyworld se ha banqueros se adjudican millonarios bonos de compen- expandido con fuerza entre las generaciones que asisten sación con la gasolina que mueve la economía, o sea, a universidades privadas y que se adjudican el derecho a el dólar o el euro. Quizá en un futuro próximo el yuan manejar el destino del planeta. Y el efecto de esas ambi- ciones se contagia hacia abajo como modelo de existencia exitosa. Luego, el combate en contra de la somatización (¿o sodomización?) inducida por los medios desencade- nará energías para ubicar los auténticos intereses de las masas, que no necesariamente se expresan en las orga- nizaciones políticas actuales. Ya hemos asistido a ver- gonzosas declinaciones de dirigentes de izquierda afec- tados por el virus del soma. No estoy brindando una fórmula mágica que ante iluminados teóricos podría parecer ingenua. Estoy advirtiendo que los medios constituyen un objetivo primordial de las clases hege- mónicas para impedir que las masas desarrollen accio- nes orientadas a modificar las relaciones de fuerza que favorecen a figuras deformes como las de algunos líde- res sindicales y políticos o de narcotraficantes que son glorificados en corridos de lamentable factura. Los me- dios tienden los barrotes invisibles para encerrarnos en una cotidianidad miserable y así domesticar las ansias de libertad.
".me queda la palabra" MAX MENDIZABAL catos; con agrupaciones médicas que me ignoraron y con aso-
ciaciones de abogados a quienes agradó mi propuesta, puesdijeron estar metidos hasta el tuétano en el asunto, pero demodo inconsciente. Las televisoras rechazaron plantearlo y lo Honorable Congreso de la Unión: mismo sucedió con los periódicos. Honestos camaradas lan- n estos tiempos de paz, democracia y justicia en que zaron una convocatoria en Internet, carteles y volantes que vivimos, noble es mi propuesta. Pocos monumentos hemos repartido y ha tenido una acogida excelente entre el Ede nuestra amada patria expresan contenidos pro- verdadero pueblo.
fundos a sus habitantes, que si acaso los contemplan, es para Por ello, egregios representantes populares: apelo a su escudriñar en ellos motivos burlescos. Les pintan logotipos de tradicional inteligencia; respalden esta propuesta nacida de las bandas punks, les pegan propaganda de salones de belleza, entrañas palpitantes de nuestra raza hija del Sol, y hagan de médicos que curan gonorreas, de partidos políticos, de suyos los siguientes considerandos.
buscadores de jóvenes de ambos sexos, como si no les basta- Considerando que la Chingada ha estado presente en En Coyoacán, Miguel Hidalgo sostenía hace poco una toda nuestra vida, desde nuestro primer llanto hasta que mori- botella de Coca Cola. Si de bustos se trata, les dibujan bigotes mos, y en ocasiones, por nuestras obras, aún después de la o los protegen de la lluvia con sombreros raídos. Hace poco, un prócer en Paseo de la Reforma mostraba labios pintados de Considerando que desde niños hemos sido enviados a un rojo frenético. Si el material de la obra es endeble, cemen- ella a cada instante y que ella nunca se negó a acogernos to pongamos por caso, los rayan, los dejan tuertos o ciegos, como cariñosa madre.
los desnarizan y sirven de blanco a todo tipo de proyectiles.
Considerando que para millones de ciudadanos fue casi Eso no es todo… ciertos ciudadanos suponen que los monu- su primer nombre debido a sus travesuras infantiles: "¡Cómo mentos se erigen para orinarse en sus pedestales. Pero eso sí, chinga este escuincle!" cuando los homenajeados han despreciado al pueblo, éste se Considerando que las encuestas confirman que fue la pri- enoja y dinamita la ofensa hasta acabarla. Por estos motivos mera palabra que pronunciamos, acobardando a nuestros es requisito esencial que la erección de monumentos conten- enemigos al mandarlos a la Chingada.
gan un valor místico inobjetable. Considerando que al mencionar: "Esto está de la Acudí con mi proyecto a la Asociación de Escultores, Chingada, mándalo a la Chingada, ya me llevó la Chingada", donde me tildaron de imbécil. Hablé con pintores, que se etc., las motivaciones que la invocaron se disipan como por declararon incapaces de efectuar una obra de tal magnitud; no encanto, sin duda, por ser ella milagrosa.
tenían idea de cómo representarla. Dialogué con políticos que Considerando que siendo tan comprensiva, ayuda a se disgustaron, con dirigentes de centrales obreras, de sindi- satisfacer la diversión popular por excelencia: la agresividad, evitando males mayores, como el adentrarnos en un urgente desconcierto ante lo extraño: "¡Ah chingá!"; a la síntesis de cambio de gobierno.
nuestro leitmotiv civil y político: "Chingáos los unos a los Considerando que toda su parentela de derivaciones: otros"; a reclamar a quien nos ha perjudicado: "Ya ni la chin- chingón, chingáos, chingonerías, chinga, chingada madre, gas"; al imperioso mandato para que un inferior obedezca: "Tú chingonsísimo, chingando, chingaderas, chin (que es su hijito chíngale"; a la curiosidad: "¿Quién chingados eres?"; a la sor- más pequeño), chingue, chingaderita, chingáis (exclusivo para presa: "¡Ah chingao!"; a esforzarse para alcanzar una meta difí- españoles), chingononón: maximización de chingo, chingado, cil: "Hay que chingarse"; a resignarse con sabiduría frente a los chingaquedito, chingo y las que se me olviden, han sido raíces acontecimientos: "¡Ya me llevó la Chingada!"; a explotar de de nuestro acervo cultural, de nuestras armas comunicativas, pura y sana alegría: "¡Está chingonsísimo!", y a infinitas cir- clavadas intrínsecamente en cada alma mexicana hasta que nos lleve la Chingada.
(Entre paréntesis, un conspicuo historiador nos hizo apre- Considerando que se ubica en multiplicidad de formas, ciar que existen otras acepciones acerca de este término tan desde animales hasta presidentes (perdón por la redundancia), dilecto y distinguido por nuestra sociedad: gobernadores, padres, hijos, autoridades, patrones, subalter- Quien constantemente nos molesta es un chingón.
nos, infiltrándose en todas las capas sociales. El que destruye, porque está chinga y chinga.
Considerando que nos invita a la reflexión filosófica: "son El adverbio de cantidad: chingo, igual a mucho.
chingaderas", a la interiorización de nuestros pesares; "¡qué Chin Gon, dueño de un café de chinos por Peralvillo).
chinga!"; a la alabanza sin eufemismos: "es un chingón"; a la Considerando que es aplicable a cada actividad de los autocalificación de nuestros errores sin insultarnos: "¡chin!"; al Considerando que su presencia inspira la inmensa cul - tura e inteligencia de nuestros presidentes y políticos en Considerando, finalmente, que la Chingada es Tonantzin misma, diosa y madre de todas las razas del país desde la auro- ra de los tiempos… Por todo lo que antecede, más lo que se acumule, 1. Que la sensitiva sociedad mexicana corrija su injusto olvido, erigiendo, ya que no es posible en cada hogar, aunque sería lo apropiado, ¡UN GRANDIOSO MONUMENTO A LA CHINGADA! 2. Convocar a un concurso donde el pueblo entero desig- ne el proyecto ganador.
3. Omitir opiniones de los estetas, cuya heterogeneidad ha imposibilitado acuerdos, pues cada uno de ellos imagina a la Chingada de manera distinta. (Puntualizamos al respecto que hubo propuestas para que se pareciera a determinados políti- cos nefastos, a lo cual esta Comisión se opuso, pues resulta claro el feminismo de la Chingada, madre de todos, dueña y señora de nuestros actos). 4. Desairar a quienes incomprendiendo la profundidad Chingada te ama; Chingada, creo en ti; Arriba y a chingarlos; idiosincrática de la Chingada la suponen atroz. Por ello des - La solución es chínguense todos, Solidaridad chingadera; El cartamos la sugerencia de ciertos maestros que pretendieron bienestar de la familia, a la Chingada; Él sabe como hacer.
que tuviera el pelo pintado de rubio y ojos saltones. Hubo un chingaderas; la Chingada Hoy, hoy, hoy… no desaforemos a artista plástico que al bocetar un monstruo, fue llevado por la Chingada ese mismo día mediante un camión que se pasó un alto.
Y por si no bastara: Un chingado en cada hijo te dio es Al respecto, podemos asegurar que insignes guías de la realista y humano. El canal de las chingadas se apega a la ver- cultura nacional se hallan despistados en lo concerniente al dad; Sufragio Efectivo, no chingaderas; perdone las molestias, tema: Octavio Paz escribió: estamos chingándolo a usted; Tratado de Libre Chinga; ¿Quién "La Chingada, a fuerza de uso, de significaciones contra- dice que no se puede seguir chingando? Viajero: has llegado a rias y del roce de labios coléricos o entusiasmados, acaba por la región más chingada del aire. gastarse, agotar sus contenidos y desaparecer. Es una palabra Fuera de filosofías, retomemos el asunto: un famoso con- hueca. Es la Nada". certista sugirió que una composición musical la reflejaría Ante tal incongruencia, preguntamos: ¿No es la nada la mejor, no obstante, a la música se la lleva el viento, por lo tanto existencia actual del mexicano? Y el desgaste referido por el debe representarse con un artificio concreto, tangible, repro- Nóbel, ¿no es el apolvamiento de nuestra carne y nuestros ducible en videos, estampitas, estatuillas, spots televisivos, huesos de los cuales surgirán nuevos seres? Objetivamente, prendedores, estampados en camisas, encendedores, cenice- la Chingada es tan constante como lo es la vida.
ros y en cuanto objeto el amado pueblo pueda llevar a su casa ".blasón de la raza. resumen de la historia: santo y o porte en su vestimenta y en sus automóviles. Rescatamos, en seña de México: tu palabra", dice Carlos Fuentes, y agrega en cambio, la idea de un Himno a la Chingada que se cantaría dia- La Muerte de Artemio Cruz identificando lo que somos con lo riamente en las escuelas y forme parte del repertorio coral de que ELLA es: "Nacidos de la chingada, muertos en la chinga- da, vivos por pura chingadera". Fuentes reconoce nuestro ori- Resumiendo: Chingada, con mayúscula, es la expresión gen y se acompleja: ".nadie quiere caminar cargado de la máxima del Amor y del improperio; de la camaradería y la aver- maldición, de la sospecha, de la frustración, del resentimien- sión; sintetiza, en dialéctica perfecta, el Ying y el Yang, el Todo to, del odio, de la envidia, del rencor, del desprecio, de la y la Nada, la unión de los contrarios, como ningún otro voca- inseguridad, de la miseria, del abuso, del insulto, de la inti - blo habido y por haber.
midación, del falso orgullo, del machismo, de la corrupción La ubicación del monumento será en el mejor espacio de tu chingada. matemos esa palabra que nos separa, nos de la república, y de ser posible, de cada ciudad y pueblo del petrifica, nos pudre con su doble veneno de ídolo y cruz; que país, aunque chingue a otra escultura. Quien pretenda no sea nuestra respuesta ni nuestra fatalidad".
dañarla sabe que se chingaría a sí mismo. Si algún malévo- Esto es, Fuentes proclama la negación del yo freudiano, lo sugiere que el monumento pudiera competir con símbo- la negación de la negación de la dialéctica materialista, la los tradicionales inmersos en el corazón de nuestro pueblo, abjuración de la realidad presente en nuestra sangre, en diremos convencidos: no hay contradicción; hay comple- nuestros genes. Ingente el desbarre del novelista. ¿Por qué?.
porque la Chingada eres tú, yo, ustedes, nosotros, sin transi- ción, irremediable como el vivir en el de efe, en Tlatelolco Comisión Pro Monumento a la Chingada.
para acabarla de chingar. Apostatar de ella es apostatar de Se agradecerá su donativo: Banco HSBC Cta. 6151033314 nuestra existencia. Ver lo positivo, dicen los teóricos del modernismo; ELLA es buena, es hermosa: suave Chinga; la mero. Me recibió la madre María del Socorro Yrabata, carmelita, misionera de Santa Teresa y me dijo: "Era el obis- po de San Salvador. Vivió aquí los tres años del arzobispa-do, cuando lo nombraron obispo. La oligarquía le ofreció unpalacio en la famosa y elegante colonia Escalón. Le hicieron muchas ofertas pero él no aceptó. Quiso seguir auxiliando alos enfermos para estar cerca del dolor, estar cerca del quesufre. Ya usted sabe que aquí se auxilia a los enfermos de cáncer, eso era lo que él quería. Sufría cuando veía sufrir HERNÁN BECERRA PINO a alguien. Al ver la masacre que hacía el ejército, sufría
–Madre, ¿usted presenció la muerte de monseñor Óscar n esos momentos desperté de la nostalgia, treinta y tantos años después. Me encontraba en el autobús.
–Sí –contesta con gran solemnidad.
E Mi compañera, la platicadora, se encontraba toda- –¿Usted es la única sobreviviente? vía durmiendo. Estábamos llegando a la ciudad de San Sal- vador, eran las ocho de la noche. Arriba de la Terminal Puerto Entrevisté también a la madre Luz Isabel Cuevas, mexica- Bus hay un hotel. Subí las escaleras y pregunté por la tarifa, na. Vive en Santa Tecla. Ella era la madre superiora de la casa, son treinta y seis dólares me contestaron. Lo sentí caro pero en ese entonces y era muy amiga de monseñor. Está ahora a yo ya me había informado de un hotel a media cuadra de ahí, cargo del Hogar de Niños Huérfanos. que se llama Villa Florencia y con casi los mismos servicios. El –Cuénteme su vivencia, sus recuerdos.
otro costaba doce dólares, y a mí me lo dejaron en once. Allí –¿Se puede imaginar un caso como ése? A él lo amenaza- me recibió un hombre muy amable llamado don Serafín Li- ban continuamente y cuando llegó aquí sentimos un gran ali- nares López Dórigan. vio. Lo mataron en un momento tan sublime como es el de la Al otro día tomé un bus ruta 29 A que pasa por la puerta consagración. El que lo hizo no pensó que lo iba a elevar a un del hotel y me llevó al centro de San Salvador. A siete cua- terreno más grande. No cualquiera tiene la dicha de morir al dras de ahí me bajé y caminé, según indicación del motorista pie del altar. Con eso lo glorificaron. Monseñor no consagró (chofer), dos cuadras a mano izquierda y me encontré la famo- con el pan y con el vino sino con su propia sangre.
sa catedral de San Salvador, de estilo románico bizantino. Es –¿Usted vio cómo lo mataron? una obra de arquitectura moderna. En este lugar reposan los –Llegué cuando él estaba tirado en el suelo. Hay un libro restos de monseñor Óscar Arnulfo Romero, mártir de la guerra que se llama La palabra queda. Lo venden en la UCA. Ahí están de El Salvador. Poco después fui a conocer el antiguo pala- todos los libros autorizados por la iglesia. La UCA es la Uni- cio del presidente de la República.
versidad Católica Simeón Cañas. En la noche regresé cansado al hotel, me bañé y fui al res- –Fue muy impactante.
taurante del mismo. Servían a la vista lo que uno deseara. Pedí –Claro, para cualquiera, porque no esperábamos que lo de inmediato casamiento, que son arroz y frijoles, y se llama vinieran a matar en su propia casa.
así porque está unido el arroz con el frijol. También había Me despedí y caminé rumbo a la calle donde tomé mi tamales de pollo, plátanos fritos y frijoles volteados, huevos camión que me llevó justo frente a mi hotel. Estaba nervioso picados y papas con ayayai (huevos), café con leche y pan. ya que estaba empezando a oscurecer y temía por mi integri- Al otro día fui a conocer la capilla de Guadalupe, lugar dad física. Alrededor de la iglesia había monte como si estu- donde asesinaron arteramente a monseñor Óscar Arnulfo Ro- viéramos en el campo. Esa noche era 31 de diciembre y me fui a acostar temprano pero para mi sorpresa me avisó don Serafín momento. Al salir me dirigí rumbo al famoso teatro de la ciu- que bajara a cenar, que él iba a traer pavipollo. Y así fue, a las dad, monumento arquitectónico que construyó la oligarquía doce de la noche estábamos cenando los huéspedes del lugar cafetalera. Hasta parece que estás en Nueva Orleáns o en una una sabrosa cena compuesta por el mencionado pavipollo, una página de la novela El siglo de las luces de Alejo Carpentier. Di ensalada tropical, unos canelones… Es nada menos que la mi cooperación voluntaria y entré a recorrer ese bellísimo tea- hospitalidad centroamericana, pensé. tro, lleno de recuerdos y de historias. Estilo arquitectónico ita- Al otro día, San Salvador estaba en completo silencio. Uno liano. Aquí me di cuenta que los azulejos eran como los que de los clientes llamó a su chofer y nos llevó a un alemán y todavía, milagrosamente, quedan en la casa de mi madre, allá al de la tecla al Puerto de la Unión y a una playa cercana, donde en Tapachula. Estos azulejos fueron traídos de Italia y entraron me bañé mientras el anfitrión y los demás tomaban cervezas.
por Puerto Barrios, Guatemala y se diseminaron por Centroa- Las playas de El Salvador son bellas, y lo pude comprobar en mérica. Llegaron a Tapachula, porque esta ciudad perteneció ese momento. Venía de vez en cuando una ola que me elevaba en algún tiempo a Centroamérica. Esos azulejos entraron por y me acercaba a la playa. Este mar me recordó, guardando las década y décadas a nuestro terruño.
proporciones, desde luego, aquella playa de Hawai llamada Waikikí beach en donde me había bañado hacía algunos años.
El sol estaba esplendoroso. Pensé, "tienen razón los salvado- reños de sentirse orgullosos de su país." El Salvador lo tiene todo, playas, montañas, zonas cafetaleras, altiplano… Des-pués, regresamos a San Salvador, nos fuimos a comer y ya enla tarde fuimos al impresionante Suchitoto que fue para nos- otros una verdadera revelación. Suchitoto es un bello pueblocolonial, el más antiguo de este país. En la pequeña plaza esta-ban vendiendo atole agrio y pan. Fui a comprar la sabrosa bebida y ese pan hecho a la antigua usanza. Les convidé a losamigos y después nos fuimos a tomar un rico café a una cafe-tería de los portales. Visitamos la casa de un director de cine y fuimos a conocer la presa que está a los pies de este puebleci-to. Nos cayó la noche y fue hora de regresar a descansar al hotel.
Este día lo dediqué para ir a conocer la ciudad de Santa Anna. Salí lo más temprano que pude en dirección de laTerminal del Norte y de ahí me enrumbé para la bella ciudad.
Abordé un camión guajolotero, me acomodé y durante todo eltrayecto estuve mirando el paisaje por la ventana. Al pocotiempo pasamos por Santa Tecla, pequeña ciudad donde la gente dice que aquí mataron a esta mártir, y que sus reliquiasse exhiben en un nicho en el parque central. No nos detuvimosmucho tiempo en este poblado, seguimos nuestro camino "a mata caballo". Al fin llegamos a Santa Anna, impactante ciudadque sorprende por su belleza. Me fui caminado desde la termi-nal hasta llegar a la catedral, lugar donde entré a meditar un Donde abreva el tiempo ROBERTO BRAVO rante su niñez fue el germen de su visión de la vida como un
lugar demasiado frágil donde acecha el peligro, los malos tra- tos, la tristeza, las expectativas inciertas y sin esperanzas. Un lugar donde no es posible ser sin que esto tenga funestas con- sabel Quiñónez nació el 17 de julio de 1949 en San secuencias, porque a donde quiera que fuese y estuviera a la Pedro Sula, Honduras, Centro América, pero jamás alegría inicial seguía esa desolación interior que la acompañó I pasó por su mente no ser mexicana, para ella Hon- desde niña.
duras era como Veracruz, Chiapas o cualquier otro estado de la República. Llegó a La Ciudad de México en 1952 con su her- mana y su mamá, luego de que sus padres se separaron. Su nombre completo fue María Isabel Quiñónez Castellanos. Sus padres fueron el Sr. Miguel Ángel Quiñónez y la Sra. Marina Castellanos, ambos hondureños. Alguna vez me dijo Isabel que el verdadero primer apellido de su papá era Celaya o Zelaya, pero había sido registrado como Quiñónez al ser adoptado por una de sus tías. El Señor Quiñónez tenía una tienda de regalos donde también vendía libros. La Señorita Castellanos daba clases de francés o inglés (dominaba ambas lenguas) en un colegio. Por decisión del padre de doña Ma- rina, cuando el matrimonio se disolvió, ella y sus hijas volaron hacia México, y se alojaron en una pensión.
Para una mujer adolorida como estaba por su ruptura, privada de su casa (vivían las tres en un cuarto), en una ciu- dad donde era una desconocida y no una dama de sociedad como lo había sido en San Pedro Sula, y además, dependiente de su padre para vivir y sostener a sus hijas, fue muy difícil aceptar su nueva realidad. Una depresión se hizo presente y esa temporada la vivió la niña Isabel como un infierno. La ausencia del padre, ver y sufrir a su madre en ese estado du- Morten Keller El Señor Miguel Ángel escribía a la niña Isabel y más gran- Le gustaba leer biografías de los grandes hombres y muje- de, cuando ella aprendió a leer le mandó libros. Leer aquellos res que han contribuido al buen desarrollo de la humanidad.
libros le proporcionó la posibilidad de otros mundos donde la Desarrolló en ese tiempo la parte de su naturaleza que era soli- vida y la dulzura eran posibles, además de establecer un diálo- daria con los débiles, a estar contra las causas injustas. Su vo- go con el padre ausente, y con ello se arropó una parte impor- cación fue aparte de las letras, creer que el mundo podría ser tante de su vida. mejor, habitable para todos, los pobres, los inteligentes, los Una vez, recién casada otra vez, doña Marina se ausentó que se apartan de un comportamiento social "adecuado", los de dos días con su esposo, e Isabel, al ver marcharse a su mamá, una sensibilidad fuera de lo común como era la suya. Amaba permaneció sentada en un sillón manteniendo los ojos fijos en las cosas bien hechas, el arte en su expresión tanto tormen- una lámpara de la sala. Allí la esperó hasta su regreso y nadie tosa como delicada en todas sus manifestaciones. Creía en el pudo moverla. ¿A qué tenía miedo Isabel? ¿Cuál era su pavor? arte como una forma que manifiesta lo mejor que tenemos, y Sé solamente que algunos animales lloran cuando ven a sus hace amable la vida. dueños alejarse, y brincan de alegría cuando los ven regresar.
Isabel Quiñónez, estudió en la Universidad Iberoameri- Sé también que ella se sentía una niña tan sola, y su madre era cana, ciencias y técnicas de la información, y fue una alumna quien sostenía su contacto con la vida. Sé también que las per- que se distinguió por sus altas calificaciones.
sonas no son iguales, y que algunas sienten más que otras y la Cuando lo consideró necesario, espoleada por el senti- luz de aquella lámpara le permitió no sentirse perdida, fue un miento de sentirse gorda, inició su lucha por bajar de peso y árbol en quien buscó protección, un antiguo totem a quien como todo lo que se propuso en la vida, lo logró, dejó de serlo acudió buscando refugio. y se convirtió en una mujer atractiva, bonita para cualquiera.
A la muerte de su abuelo, el padre de Doña Marina, ésta La belleza la heredó de su madre quien además de ser hermo- heredó, y con esa fortuna compró una casa en Polanco, en la sa, era distinguida y de una fuerte personalidad.
calle de Hesiodo, y dio rienda suelta a una de sus pasiones: via- La joven Isabel, comenzó a hacer lo que las señoritas de jar. Anduvo por todo el mundo (literalmente) con su esposo, su edad hacían, y eso dio pie para sostener una nueva lucha hasta que la riqueza menguó.
con su madre, quien la hostigó con los conceptos sobre mora- Isabel, quien fue siempre una de las mejores estudiantes lidad que ostentaban las personas de su generación, e Isabel de las escuelas en donde estuvo, se refugió en la lectura y la decidió salirse de su casa con una de sus amigas que le ofreció comida y se convirtió en una niña pasada de peso, dulce e inte- asilo en la de sus padres. A pesar de ser de impecables moda- ligente que amaba a los gatos, a las plantas del jardín, y huía les, se fue pronto de ese lugar, e inició su lucha por la inde- del contacto social. pendencia. Puso un departamento más tarde cuando empezó a Una hora después del desayuno, pensaba lo que comería trabajar, primero como vendedora de publicidad para una en el almuerzo, y después de la comida imaginaba la cena. A revista o una empresa, y después de abandonarlo desempeñó cada rato iba al refrigerador a buscar algo y comía el día com- otros empleos, hasta que entró como correctora de estilo al pleto leyendo acostada en su cama.
Instituto Nacional de Antropología e Historia. Después pasó a Doña Marina, que la quería dueña de sí misma, y no tími- ser investigadora adjunta, luego investigadora titular A, B, y C.
da, ni pasada de peso la emprendió contra ella para componer Cuando murió le faltaba ser solamente investigadora emérita. las deficiencias de Isabel, quien refugiada en su mundo inter- Cuando se enamoraron el caricaturista Carlos Dzib y ella no se enfrentó a ella con la que fue su característica funda- pusieron un departamento. La visión despreocupada y simpá- mental: Una callada y tenaz resistencia a no dejar que influye- tica de la vida que tenía Carlos le dio tranquilidad y seguridad, ran y metieran la nariz en sus cosas y en su vida.
atenuó su visión trágica de la existencia, le hacía despertar por las mañanas con una sonrisa por las bromas del artista que la los organizadores de un encuentro de escritores. Caminaba, hacían reír cuando daba un sesgo amable y hacía chistes de los como siempre lo hizo, abstraída, viendo el piso, o la punta de problemas que se les presentaban. sus zapatos, mientras Leticia le hablaba. Me pareció muy bella Durante ese tiempo formó parte del grupo de poetas que y pregunté a quien estaba conmigo que quién era. Me dijeron hicieron las revistas El Oso Hormiguero y El Ciervo Herido su nombre, y también que era pareja de Carlos. Cuando me (1976-1978), y publicó Extracción de la piedra de la locura enteré del deceso de Dzib, tres o seis meses después, procuré (1979). Asiste a los talleres literarios de los poetas Carlos un encuentro con ella, y la invité, yo trabajaba en el INBA y Illescas y Juan Bañuelos, y sale Alguien maúlla (1984), dedica- colaboraba en la elaboración de las listas de participantes a los do a Carlos. Elabora también una antología de Literatura Co- encuentros de escritores. No es necesario aclarar que en su lonial y hace un curso de literatura oral en la Universidad de caso no se trataba de ningún favoritismo, ella fue siempre rea- Filadelfia en Estados Unidos. cia a participar en esos eventos. Nos encontramos en Puebla, y Primero el divorcio la separó de su padre, después, la la invité a salir, lo hicimos dos veces en esa ciudad, y un mes muerte le quitó a Carlos (1985). Una enfermedad crónica hizo después, a llamado mío, me citó a tomar café y a la presenta- detener su corazón. Isabel sabía que iba a ocurrir desde un año ción de un Libro de José Joaquín Blanco, a quien ella admira- ba. Se tardó demasiado platicando con José Joaquín después Los poemas que siguieron a la muerte de Dzib los reunió de la lectura, que, cuando volvió conmigo los posibles cafés a en Esa forma de irnos alejando (1989). Si puede afirmarse esto donde podíamos ir estarían cerrados. Me sonrío apenada dis- de la obra tan pareja de Isabel, diremos que la pena por la culpándose, y me preguntó: muerte de su amado Carlos, lleva su poesía a un nivel superior –A dónde vamos, los café deben estar cerrados.
de humanidad. Delicadeza, reticencia, reposo, intensidad e inte- En el que estábamos ponían las sillas sobre las mesas.
ligencia penetran el significado secreto del sufrimiento: –A mi casa, está cerca de aquí. Podemos tomarnos un vaso de vino.
Contraria a mis expectativas aceptó. Y nos fuimos. Buena es la muerte Esa noche platicamos de música oyendo discos y de poe- sía leyendo poemas, con el vino que aflojó nuestras lenguas, y la emoción de ella, a momentos, por la tristeza. A las tres de la mañana yo no podía más y le dije que iría a mi recámara a des- Ilumina apacible, cansar. Ella me pidió quedarse, seguir escuchando música, leer de mis libros y beber más vino. Que estaba en su casa le seña- lé y me fui a acostar.
La sala del departamento tenía un ventanal grande que es obra de la vida.
daba a los cerros del Ajusco, junto a él, había un sofá. Hincada en el mueble, viendo el amanecer tras los montes, escuchando Carlos e Isabel no se casaron ni tuvieron hijos. Dzib, quien las Harmonías poéticas y religiosas de Liszt, y escribiendo en había contraído nupcias antes de conocerla, no pudo obtener una hoja suelta que apoyaba sobre un libro, la encontré des- el divorcio a pesar de los años que vivieron juntos.
pués de despertar. No la interrumpí, estaba terminando un Conocí a Isabel dos años antes de la desaparición de poema, el penúltimo de Esa forma de irnos alejando. Cuando Carlos, andaba con su amiga Leticia Hülsz por los jardines se dio cuenta que estaba atrás de ella, sonrío y me pidió per- de un hotel de Cuautla, Morelos, donde nos habían hospedado miso de pasarlo a máquina: En la delgada claridad ascienden las raíces, y son También la densidad de las raíces puntea desde hoja entre hoja aguardan a los pájaros; y en su forma busca y se adelanta, como una nube así despiertan: no cansadas de ser vasos colmados de opaca hacia la noche; sin luna, sin luces, espera un resplandor que se alce en materia, y contemplan.
la mitad del cielo.
Violáceo el cielo que se abre. No hay dolor ahora que Nada se oye todavía cuando la media luna se le ofrece, las nubes trazan cantos de geranio; con una claridad que apenas se aleja de sí misma.
con esa melodía los árboles se inclinan, se Las raíces buscan en los cerros, no razones del peso desprenden en pájaros, son alas; que sostienen, sino alimento; las palabras amanecen humildes, en sus cuerpos; se comen de su lento hundirse, de estar con grietas y barrancos, bajan por pendientes de sombra.
alegran, abren en paz a su tristeza.
Y hay un canto de gallo que aligera ese enterramiento.
El horizonte azul y verde se distiende. El sol es la tierra Nada se oye, y sin embargo, el aire es una música en que vuelve hacia sí misma; y las raíces amanecen porque son fruto, un contemplar los troncos que se alzan, una quietud naranjas ya cuando eran ciegas y obsesivas en la ¿Qué es luz sino el sonido, una suavidad para las nubes? dulce esplendor nacen, pudriendo, su semilla Alberto Calzada ¿Qué no habrá jugado ba: ¿Qué de niño no jugó a ña Ernestina Ascensio Ro- de niño al médico sario, que había fallecido y los soldaditos? Hoy no hace falta el se- de "una gastritis crónica no Son tantas las ocasiones en guidor de Freud para estable- atendida", cuando las prue- que Felipe Calderón se ha ha- cer el diagnóstico.
bas indicaban que había su- bilitado de médico y de solda- Primero apareció FC de frido una violación tumultua- dito, que lo menos que cabe ria por presuntos elementos militar con un traje sobrado esperar es que de niño no ha- del ejército. Los miembros del y un quepí que le bailaba en ya jugado al doctor y que tam- gabinete y hasta el Ombuds- el cráneo y más tarde vistió poco le hayan permitido jugar man federal, José Luis Sobe- a sus hijos de soldaditos, tal ranes, avalaron el diagnóstico, a los soldaditos.
vez para que no sufrieran el que ni el Doctor House habría En el 68, una caricatura mismo trauma que hoy aque- hecho a distancia.
genial de Abel Quezada, con ja al padre.
Luego en Nueva York el motivo de los crímenes de Pero luego comenzó a mismo Felipe del Sagrado lesa humanidad que cometió hacer sus prácticas clínicas Corazón de Jesús, aseguró el Gustavo Díaz Ordaz, presen- y diagnosticó, antes de que 25 de septiembre del año taba a éste en el diván del psi- los médicos forenses expli- pasado que la gripe económi- coanalista en el momento en caran qué había causado la ca de Estados Unidos no pro- que este último le pregunta- muerte de la señora oaxaque- vocaría pulmonía en México.
Perla Estrada Antes, mucho antes, el 20 de abril (¡Aunque con esos diagnósticos…!) ya dirigentes procede de él, ni siquiera del de 2007 aventuró –según despacho de tendría su propio hospital y México un campo o de la aldea: son de la clase Notimex– que la diabetes y las enferme- buen presidente que no habría sido él.
media alta, y sus intereses y experiencias dades cardiovasculares, pueden evitarse En Estados Unidos se acusó a los están confinados dentro de las paredes con la práctica de los deportes, como críticos de cine de haber provocado que de la oficina o la penumbra de la iglesia.
si no se supiera que verdaderos atletas Ronald Reagan se lanzara a la política.
No conocen más aire libre que el vaho han muerto de infarto o han sufrido de Si no hubieran insistido en que era un que despiden las calles asfaltadas de las pésimo actor, no habría buscado en la grandes ciudades. Son los que el porfiris- El 31 de enero de este 2009, en Da- política un mecanismo de compensación mo llamaba personas decentes, lo cual vos, Suiza, tuvo que recular y aceptar y el mundo se habría librado de un quería decir, en la forma, una reminiscen- que "a México le puede dar neumonía gobernante con una enfermedad dege- cia muy lejana del vestir inglés y en el (pulmonía)", el mismo día que dicen que nerativa del cerebro.
fondo una mentalidad señoritinga".
dijo el católico recalcitrante que "gober- Fue escrito hace 63 años, en 1946 nar es el infierno".
Lo malo de no leer.
por Daniel Cossío Villegas, economista, El 13 de febrero de este año, Excél- ¿Quién creen que escribió lo siguiente? filósofo y abogado, historiador, hom- sior informó que Calderón había persis- "Con las derechas en el poder, la bre de letras, en un ensayo que podría tido en sus analogías médicas al señalar mano velluda y macilenta de la Iglesia se ser actual hasta en el título: "La crisis que "un infarto a la economía estaduni- exhibiría desnuda, con toda su codicia de México". Pero por no leer a este sin- dense impide una buena irrigación san- de mando, con ése su incurable oscu- gular profeta intelectual, se empezó por guínea hacia México".
rantismo para ver los problemas del país dar "el voto útil" y se terminó entregan- Y en nueva faceta de arúspice meti- y de sus hombres reales. La Iglesia per- do a meteorólogo, aseguró después que do el poder a un partido que "se desplo- seguiría a los liberales, los echaría de al finalizar el verano –luego de las elec- maría al hacerse gobierno".
sus puestos, de sus cátedras; les negaría ciones, desde luego ("Voten por mi pro- Si hasta Servitje se ha dado cuen- la educación a sus hijos; los liberales, yecto")– ya habrá terminado la crisis.
en suma, pronto serían víctimas de un ta de que Calderón va a terminar su perio- ¡Cuánta sabiduría de médico frus- ostracismo general…" do de gobierno antes de lo previsto… trado se desperdició, nomás porque no "…me parece claro que Acción lo dejaron ser médico! Nacional cuenta con tres fuentes únicas, a la memoria y el olvido? Si lo hubieran aunque poderosísimas de sustentación: Dicen los que creen que saben, que los dejado ser médico.
la Iglesia Católica, la nueva plutocracia y estropicios y el caos vial que está cau- Si a Felipe Calderón lo hubieran dejado el desprestigio de los regímenes… Acción sando en el DF Marcelo Ebrard con sus ser médico, el mundo se habría benefi- Nacional se desplomaría al hacerse obras viales: hoyos por aquí, calles ciado con un gran clínico y el país habría gobierno. ¿Tendría, llegado ese momen- cerradas por allá, colonias prácticamen- gozado de una ventaja histórica: ningún to, algo más para vivir por sí misma y te sitiadas como la Escandón y la médico aspirante se ha convertido en guiar al país? No cuenta ahora ni con Condesa (¡y eso que en ella vive el Jefe de Presidente de la República, salvo el ca- principios ni con hombres y, en conse- Gobierno!), obedece a una estrategia so de Valentín Gómez Farías, aunque eso cuencia, no podría improvisar ni los política que espera le dé resultados posi- fue en el siglo XIX; en el XX los que lo unos ni los otros…" tivos en sus aspiraciones presidenciales.
"¿Y quiénes son los hombres de Ahora todo mundo truena contra A lo mejor hubiera podido progre- Acción Nacional? No tienen sex appeal él porque cierra el Circuito Interior, las sar en la medicina y con buena suerte para el pueblo mexicano: ninguno de sus laterales del mismo, no deja pasar por aquí ni por allá a los automóviles par- la trampa labial esconde virus de la gripe, regalito sindical para los profes, los ni- ticulares, taxis, microbuses, camiones de bacilos de la tuberculosis, bacterias, her- ños tendrán que quedarse en casa, por- pasajeros, combies, levanta el asfalto pes y gérmenes variaditos que pueden que ni los papis tendrán más recur- de una avenida, reduce carriles, impide conducir a la discapacidad o a la muerte.
sos para pasearlos ni siquiera el tiempo llegar a citas, dificulta la entrada al tra- Todavía no han enjuiciado a Marcelo libre, ya que las dos semanas de vacar bajo y en fin provoca que contra él y su Ebrard por su atrevimiento del sábado son sólo para los escolares.
progenitora se lancen ajos y cebollas.
14 de febrero, al invitar a toda la gente a ¿Qué hacer con esos niños, para que Pero apenas es el 2009. Para el 2010 besuquearse en público de la gente y en no se la pasen alelados ante la tele o bien estará arreglado y concretado el Circuito función de permanencia voluntaria, pero obnubilados por los video-juegos? Bicentenario, los puentes estarán funcio- bien podrían acusarlo de genocidio, si es El Taller Abrapalabra ofrece desde nando, los túneles (o "deprimidos") da- que de ese encuentro bucal se desprende hace varios años la posibilidad de brin- rán su mejor servicio, los Metrobuses una pandemia zocalera que sea letal pa- darles diversión que educa y entreteni- habrán mejorado, la miel correrá sobre ra los más débiles practicantes del beso.
miento que informa en un curso ayurvé- hojuelas y ya nadie recordará estos ma- A ver si un día la mochería del PAN se dico de seis días, lunes a sábado, en el los momentos, al igual que ahora todos pone a investigar cuántas enfermedades que se les proporcionan dos horas de aprovechan el segundo piso del Periférico contagiosas trasmite el hecho de besarle atención al intelecto, dos dedicadas a la y ya olvidaron los anatemas contra López la mano al cura o el anillo al Papa. Y a ver actividad corporal y otras dos a las artes Obrador y aún las profecías en el sentido si luego difunden los resultados.
manuales, con lo que se cubre el propósi- de que no iban a servir de nada y en más De otra manera será apreciable que to de cubrir los campos de la mente, del que pronto se iban a caer.
lo único que no quieres es que la gente cuerpo y del espíritu. Y para el 2011, cuando ya se piense se dé uno de esos besos indecentes que Habrá, por lo tanto clases de le- en "la grande", Marcelo estará bien "posi- llegan hasta la campanilla. Los otros, res- tras, ciencia, artes, cine, música, compu- cionado" y ya la gente habrá olvidado los petuosos y sumisos, que no sean de tación, pero también de gimnasia, artes desbarajustes en la circulación que hoy boca a boca, serán bienvenidos, pues al marciales, teatro, danza de cuadrillas no haber intercambio de fluidos (sali- y pintura, dibujo, escultura, caricaturas, va) no habrá riesgo de contagio (ni posi- origami, manualidades y serán imparti- bilidades de emoción).
das por maestros reconocidos en su área.
¿Qué se traen contra el beso? De los besos más abajo (cunnilin- El cupo está limitado a 16 alumnos y Primero fue el abad de Guanajuato… no, güis o fellatio), ni hablar. Esos no son por lo tanto hay que reservar con antici- parece que se trata del presidente muni- besos, son manifestaciones de satánica pación, ya que aunque parece lejana la cipal, un tal Romero Hicks, hermano del concupiscencia, de los que no es pru- fecha (del 13 al 18 de abril), es mejor ase- muy culto y científico director de Co- dente hablar en público de la gente. Si gurar el lugar para el niño o los niños, nacyt… bueno, ese presunto alcalde, pro- los de boca a boca pueden conducir a la pues si se inscriben de dos en dos puso que se castigara a los besucones cárcel, al hospital o al cementerio, los (hermanos, amigos, vecinos, compañe- que se anduvieran chupando el alma en otros llevan directamente al infierno.
ros), hay un descuento muy importante de 2 por 1 y medio.
Luego, el Marqués de Horcaci- Cursos de Pascua Informes a los teléfonos 5553-2525 tas, que dirige a los vasallos del Seguro Ya viene la Semana Santa.
y 5522-0992, celulares: 04455-1699-8085 Social, mandó publicar un nuevo edicto Y luego la semana de Pascua.
y 04455-1700-7273 o a los correos elec- por el cual se advierte a la población En la primera, los padres que estén trónicos: [email protected] súbdita que el hecho de besarse en la a salvo de la crisis, tal vez lleven a sus o bien [email protected] boca puede traer maldición eterna, pues hijos de vacaciones, pero la posterior, Página web: www.abrapalabraha.com MARCO AURELIO CARBALLO lo que te fusilas ¿qué tanto incurres en el plagio? También ¿qué
tanto gana el acreditado porque aumentan sus puntos acadé- micos? ¿Cuáles se consideran casos de intertextualidad? Para Luisito Carreño, ¿Quiénes son y cómo operan los rastreadores de falsifica- a quien ya le develaron un busto, je je. ciones en Internet? Tema vastísimo. Yo hubiera querido infor- mación para lanzar por Internet la propuesta a Bryce.
Por quién dobla la campanilla Por tu artículo, René, me entero de que han sido acusa- u artículo sobre el plagio, estimado René Avilés dos de plagio desde Reyes hasta Fuentes, pasando por el lobo Fabila, me pareció un recuento minucioso de lo mayor Paz. Pero qué necesidad. Ahora bien, sé distinguir un T sucedido en esa materia. Terminé de leer la nota texto de Bryce de uno de Vargas Llosa, por citar a dos paisa- sobre la multa a Alfredo Bryce Echenique, por haberle plagia- nos entre sí. Con el primero me deleito, con el segundo pien- do dieciséis textos a quince colegas, y sentí en las sienes el so. Lo cual, como lector, me hizo decidir que no perdería el repique de la campanilla. Me refiero a la campanilla de los tiempo leyéndole al primero de ellos ningún plagio. Pero ¿qué boxeadores que al escucharla saltan del banquillo, sin darse hago con mis otros autores favoritos? Si desde el principio me tiempo a pensar en calidad de qué volverán a su esquina cuan- desagrada el texto, ¿debo sospechar un plagio? ¿No suponer do doblen de nuevo.
ya que tuvo mala tarde como los toreros? Odio el sospecho- De golpe se me ocurrió aporrear el teclado cuyo remate sería un exhorto al admirado maestro para que me plagie. Detal manera que un juez deposite en mi tarjeta de débito 3, 530 El guarura está furioso dolarucos. Cuando dividí 56,500 dólares entre quince repa- El libro ahí va a pesar de que su autor está como embrujado o ré en que a uno de ellos le tocaría el doble. ¿Quién será ese maldito, querido maestro. Algunos cuates me han hablado cuate? Humillado por los tabuladores, pensé también, que po- para preguntarme dónde comprarlo. En la Gandhi, de Miguel drían plagiarme buen número de ocasiones a mitad de precio.
Ángel y Quevedo, en el estante de Comunicación, sin haber ¿Procederá? ¿No recibiré una segunda humillación, ahora del pasado por la mesa de novedades. Es que se llama Morir de juez? La multa ¿es multa o es indemnización? periodismo (Axial). A tres metros de los baños y de espaldas, es Pospuse el tecleo del texto en espera de una entrevista decir, puedes ubicarlo en ese rubro al salir del baño. La libre- con declaraciones del autor de La vida exagerada de Martín ría que frecuento. Ya te imaginarás lo que significó para mí Romaña, y del juez y del autor de los dos artículos. En el colmo buscarlo con el disimulo del autor pudibundo.
de la ilusión esperaba opiniones de autores, editores y exper- Otros ya lo leyeron. No comían y casi no dormían has- tos en derechos de autor. Sé apenas lo elemental. Si acreditas ta terminarlo, como Alberto Carbot, nuestro director en Gen- tesur. Raúl Torres Barrón lo había leído en tres días, dijo, pero rura debe irle mal porque cuando les digo a mis hijos cuánto luego aclaró que en una semana. A Guillermo Esquinca Ba- gano como articulista no saben si reír o llorar.
llinas le gustó más la segunda parte (?). Algunos lo disfrutaron Un colega preguntó dónde compraba mi libro porque iba y otros están molestos. Pedro Valtierra lo ha comprado y obse- a regalárselo a un doctor en letras. Le dije dónde y le di las quiado. Pero BP, dijo Pedro, está molesta y amagó con propi- señas. Quince días después encontré al colega por casuali- narme de bastonazos donde me encuentre.
dad en una cafetería. Aún no lo compraba, dijo. El doctor debe El guarura del director también está furioso, me escribió estar dándole gracias a sus diosas porque podría ser como José Carlitos Reinaldos, y va a demandarme. Le contesté que tres Emilio Pacheco y como otros muchos. Pacheco declaró que no despachos de abogados podrían defenderme. Ese personaje, le gusta que le sugieran lecturas. Sin embargo el entrevistador contó Carlitos, perdió una pierna en una batalla a tiros y ahora no ahondó en ese punto. Bueno ni en ése ni en otros. es periodista. Escribe de "justicia". Como colegas, le contesté ¿Tú eres así? Yo también. Vamos por esta dimensión a Carlitos, él y yo podemos llegar a un acuerdo. Algo así co- encontrando y hallando a nuestros autores. Uno te lleva a otro.
mo el acuerdo entre Joyce y Hemingway, ¿recuerdas? Joyce le Las reseñas también, no tanto la crítica. Por eso nunca reco- enseñó a escribir a Hemingway y éste al otro a boxear. Si el ex miendo nada. Sólo si me preguntan y con insistencia. He des- guarura me enseña a tirar con pistola yo le pasaría unos trucos cubierto cuando menos a un autor, al inglés-pakistaní Hanif sobre el oficio periodístico. Claro, quién sabe cómo me vaya a Kureishi, entre los libros regalados por ti. Le he leído todo en mí en un duelo, de los muchos pendientes. Podría perder un español. En uno de sus libros, Mi oído en su corazón (Alfa- brazo y convertirme en el Cervantes II. No escribo "sin falsas guara), Hanif cuenta cómo veía tecleando a su padre, mañana, modestias" porque nadie quiere ser un segundón. Al ex gua- tarde y moda. Jamás tuvo éxito como escritor. Ni siquiera lepublicaron, parece. Es como sin duda me ven mis hijos a mí.
Pero ellos no quieren ejercer esa especie de venganza contra eldestino como lo hizo Kureishi. ¿Tú me diste el primer libro deJohn Fante o lo descubrí yo? He leído los ocho publicados en Salvo excepciones, me ha ido de maravilla con los estu- diantes. Compran veinte, treinta ejemplares de mi libro, voy a su escuela y me someto a las preguntas. Por ingenuos (ellos),siento ganas de quedarme tres días y platicarles todo, perotodo. Para evitarles lo que pasamos tú y yo, o cuando menos sepan a qué atenerse. Son nada mamones, aunque luego aestos los encuentres fuera de la escuela. ¿En qué momento semetamorfosean? ¿De qué charco saltarán? ¿De las universida- Odio a las conferencias Eso hago ahora, maestrazo Arnulfo Rubio, reporteo la vida.
Pinche vida. La compu señala que he bajado el PDF del Expresode oriente, tu revista, y ¡no lo hallo! Lo bajo pero quién sabe adónde. Le preguntaré a mis hijos con la humildad que corres-ponde a la soberbia de ese par de guerrilleros de 16 y 18 años.
Lo haré cuando regrese al DF. Adolfo Mexiac Estoy en Tapachula invitado a dar una conferencia. Asis- cada dos años. ¿Cómo dosificar la edición de tus libros si tie- tieron tres adultos y como cincuenta acarreados preparatoria- nes ochenta años de edad? Importa escribir. Un adicto suyo le nos desmadrosos. Los bien desayunados porque otros durmieron leería cien novelas en dos años a dos horas diarias.
la siesta del perrito, la de entre el desayuno y la comida, como Coneculta-Chiapas editó mil ejemplares de SCS. De rega- si fueran unos curulecos, diputados omisos. La capacidad del lías recibes cuatrocientos setenta y cinco ejemplares. Te retie- auditorio es como para trescientas cincuenta personas. Tú eres nen veinticinco para promoción. El Consejo se queda con la de secundaria, le dije a una chicuela como de un metro diez mitad y veinticinco más para promoción.
centímetros, caquéctica, aunque de ojos verdes. No, dijo ella, (www.conecultachiapas.gob.mx). Necesitaría hacer ocho soy de prepa. Entre los adultos estaba una señora desconoci- da y una prima mía, la Chachis.
Ya tienes tu dotación, dijo Petunia. Ahora ¿qué? Podría Esa prima estaba ahí por su esposo, el maestro de cere- ofrecerlos en Gandhi, pero es un lío. Hace años acompañé al ex monias y catedrático Guillermo López Ríos. Así que pedí abrir combatiente Enrique Maldonado. Le aceptaron la novela Entre la sesión. Había llevado ejemplares de Morir de periodismo el amor y la guerra. Sus experiencias en la segunda guerra mun- (Axial), mi séptimo mamotreto, en una maleta con rueditas. Los dial y su paso por Japón donde le abrieron la barriga a lo ancho organizadores iban a ponerlos a la venta. Aparte de mi primo con un corte fino de bayoneta. Agotó el libro. Quiso cobrar. No no había ningún representante de la Universidad. Le pedí que tenía facturas.
me disculpara porque yo de ahí saldría pitando hacia el aero- ¡El Metro! Antes escribiría media cuartilla para aprendér- puerto. Pude haber vendido la maleta, sin duda porque está fla- mela de memoria y ejercitar el tono cadencioso del vendedor mante, pero ningún libro. ambulante. No tengo alma de mercachifle. Puedo estar culia- La disculpa era con los otros conferenciantes, un sociólo- tornillado horas escribiendo gratis, pero vender es como ir a go, un antropólogo y una señora de apellido alemán, Kobe. El dar a uno de los círculos del infierno.
tema para mí fue el de "Identidad, periodismo, literatura y el El primer ejemplar de SCS se lo regalé al administrador Soconusco". A los chamacos iba a importarles un diputado si del Gran Hotel Humberto. Dos a los simpáticos y diligentes yo me quedaba o no. De reojo vi a los compañeros de me- empleados de la Cafetería Avenida. Diez a los talleristas. Uno sa como deprimidos por el auditorio de caballada tan flaca. a Édgar Miranda, todólogo del Coneculta-Chiapas. Él va por Desde luego al leer mis diez cuartillas lo hice como un profe- mí al aeropuerto y me lleva de regreso. Quise obsequiarle sional. Espero haber despertado vocaciones aletargadas para uno al empleado de la línea aérea, pero lo vi jetón porque que se inclinen por la escritura. Aunque nuestros respectivos yo intentaba abrir con las manos el paquete flejado con casos, a manera de ejemplos, podrían más bien invitar a que la ominosa cinta canela, para sacar cuatro ejemplares y dar nadie tome ese incierto y sinuoso camino en penumbras y sembrado de trampas. Te agrego a mi costal, maestro Rubio, Nunca eché una botella con nada escrito a ningún mar.
por mera intuición no porque estés llegando a estas alturas de Estaba esperando Internet, creo. Pero llegó y me pescó abstraí- la fiesta al estado escéptico en el cual a veces caigo. Aunque los do tecleando mamotreto tras mamotreto y crónica tras cróni- lingotazos de vodka, o de ginebra en tu caso, nos levanten ca. Cuando mi agente, Petunia, se dio cuenta de que no vendía nomás el ánimo, je je. nada y si vendía no cobraba, renunció y buscó chamba. Los dos niños aceptaron dichosos vender mis libros en las presen- Alma de mercachifle taciones a cambio de la comisión del diez por ciento. Gracias a Al volver al DF de mi Taller de Narrativa en Tuxtla Gutiérrez (TG) ese entrenamiento de hace diez años ahora quieren ser todo traje ejemplares de Soconusquenses. Crónicas y semblanzas menos reporteros o narradores. (SCS). Años sin publicar y de pronto, ¡zas!, dos mamotretos. Situviera agente me dirían como a Charles Fountain, publica muy endina, me mira de soslayo y me lanza una sonrisa pícara y sensual. Usted, lectora insumisa, comprenderá que ante eseespectáculo, ante las bebidas lascivas y ante aquella mujer, nome queda más que salir de los fríos y entrar a la etapa bella delcalor interno. Afuera, a pesar del frío ya comentado, una colum-na de campesinos marchaba elevando su voz de protesta y de iray de enojo ante la grave situación en la que los tienen sumidoslos gobernantes pripanistas, y en especial dominaban las mantas CARLOS BRACHO en donde se plasmaba ese enojo ancestral, unas decían: "Muera
el mal gobierno", otra rezaba: "Gobierno fascista y represor", la de más allá: "¡Basta de aumentos al agua, a la luz y a los alimen-tos", y otra: "Zapata vive, Zapata nos va a vengar!. María, de uestro ínclito y nunca bien ponderado colaborador, reojo, miraba esas expresiones plasmadas en las telas. Observé el maestro Carlos Bracho, envía a este siete veces que una pequeña lágrima salía de cada uno de sus bellos ojos H. Consejo Editorial, un escrito que a nosotros, lec- –ojos de color capulín– , con discreción sacó su pañuelo y limpió tores consumados que somos, nos ha parecido que es un docu- su rostro, volteó a verme y le lancé una mirada de amor y de soli- mento que bien vale la pena leerlo, no una vez, sino tres o más daridad. Sí, qué podemos hacer los hombres y las mujeres de a veces, de veras, vale la pena. Nuestras amables y dicharache- tierra, los que no estamos en los círculos dorados de la burocra- ras lectoras sabrán apreciar, desde luego mejor que nosotros, el cia, qué podemos hacer los que no estamos encaramados en las contenido de este Tranco. Léanlo: curules que detentan los cínicos y desvergonzados políticos Hacía un frío de los mil demonios. El aire, repartido en ráfa- mexicas, que han destruido en las últimas décadas todo el idea- gas pequeñas, se incrustaba a través de la ropa y eran dagas que rio de Morelos, de Juárez, y por supuesto del espíritu de la herían la piel y provocaban espasmos violentos. Luego el viento Constitución del 17… qué puede hacer el obrero que no tiene levantaba un fino polvo que también molestaba mis ojos, a pesar trabajo, ante la ola de aumentos a la canasta básica, qué puede de los lentes que usaba. El sol estaba allá arriba, sí, pero las hacer el indígena que es víctima de los terratenientes pripanistas nubes maloras tapaban la mayoría de sus rayos. El resultado era y de los soldados y de los policías, qué puede hacer el ama de que el cuerpo se congelaba; apresuré mi caminar y tomé la direc- casa que recibe del esposo un miserable salario mínimo, qué ción correcta. Sí, le acertó al blanco, estimada y bella y bailadora puede hacer el estudiante que apenas tiene para comer frijoles y amiga, entré apresurado a Mi Oficina y María –bella mujer nativa café, qué puede hacer el familiar el minero que ha sucumbido en de Xochimilco y con unos ojos más que pispiretos y cuyas pier- las minas explotadas por los favorecidos del sistema capitalista, nas son dos columnas que claman por las caricias vespertinas y qué puede hacer el maestro ante la miseria que lo rodea y ante el de un espíritu jocoso y libertario– puso en mi mesa que mira a la despotismo y ante los planes "modernizadores" de las vázquez- calle, una ringlera de tequilas, del blanco, del que raspa, del que motas. María me puso luego un molcajete con aguacate, con sabe todavía al tequila que en mis años mozos bebí en Arenal unos chiles verdes y con unas rajitas de queso de Cotija, al lado, y en Tequila, Jal. El primer caballito –doble que tomé, me cayó envueltas en una servilleta, había unas tortillas de maíz morado.
como agua al matorral del desierto de Atacama. Al segundo la María me miró complacida. Yo le hablé y le dije que hoy en la chamarra de cuero salió volando por los aires y la camisa era noche, a las doce, pasaría por ella, que la noche fría requiere de la prenda más adecuada para aguantar el fuego de la bebida.
cuerpos calientes para que el desasosiego no los acabe, para que Luego la muy coqueta de María –cada vez que a mi mesa se las pieles sigan vivas, para que los ojos bailen de gusto, para acerca, por cualquier motivo, para limpiar, para poner los plati- que las manos no se entumezcan, para que las piernas se mue- llos, para reponer servilletas– se agacha tanto que su escote libi- van al ritmo de las danzas de Quetzácoatl, para que las bocas dinoso deja ver el par de paricutines en plena explosión, ella, la cumplan el ciclo del amor y del canto dionisiaco. María movió un poco su cabeza en señal de aceptación a la propuesta maquiavé- puesta para estos luchadores de siglos será la cárcel, será la lica que este ser desvalido –yo– le hacía. Sí, esa noche pasaría por metralla de la soldadesca, será el repudio de la gente bien, será ella, esa noche me olvidaría de las represiones calderonistas, esa la respuesta de siempre; olvido, marginación, pobreza, mazmo- noche María y yo nos olvidaríamos de las viudas de los mineros rras… ¿Hasta cuándo el pueblo, el otro pueblo, el que permanece muertos bajo toneladas de oscura y fría tierra, esa noche nos olvi- indolente y apático, pero que por igual es atacado y vejado deja- daríamos de los montieles, de los bribiescas, de las sahagunes, de rá la indolencia? ¿Hasta cuándo dirá ¡Ya basta! no lo sé? Pero el los jueces de la suprema, de los poderosos, de la clase gozadora señor que despacha en Los Pinos, por mientras, gastando, viajan- del poder omnímodo; esa noche María y yo viajaríamos por los do con su señora esposa, divirtiéndose de lo lindo en las tardes de caminos más recorridos del mundo, los caminos de la piel, Toros, con los funcionarios panistas ganando sueldos millonarios, los caminos hechos por los pasos de los dedos, los caminos con los priistas haciéndoles el caldo gordo, con ambos partidos hechos por las lenguas voraces, los caminos hechos por el cami- –PRI–PAN– partiendo al pueblo. Ah, cómo añoro que llegue la noche nar de las caricias cotidianas, los caminos hechos por los hombre para decirle a María que ella es el contento de la raza, que muchas y por las mujeres libres. Cuando salí de Mi Oficina, los campesi- Marías son necesarias para paliar los golpes del salvaje capitalis- nos permanecían en la calle frente al obsceno Palacio de Covián.
mo, que necesitamos a Genaro, a Ho, a Che, a Lucio. Las caras, las tristes caras, las caras llenas de angustia, plenas de Afuera, mientras camino con María rumbo a su casa, la rabia ancestral miraban a la nada. Sí, la nada será la respuesta a noche está más negra que nunca y el frío pega más que otras las demandas de estos hombres y de estas mujeres que sólo tie- veces. Afuera, que conste, en los pueblos, en los ranchos, en nen un pedazo de tierra para tratar de vivir la vida. La respuesta las minas, en las playas crece el descontento, crece el malestar, será negativa, la respuesta será una carga de granaderos, o una crece la ira… Vale. Abur.
paliza de los policías encargados de mantener el orden estableci-do: los privilegios de la clase en el poder son intocables. La res- Carlos Bracho La transmisión cultural que los medios realizan cada día, y la apropiación de símbolos tomados de la cultura popular noson negativas por sí mismas, el problema resulta cuando seomiten elementos esenciales como el contexto, y desvirtúan laconcepción original.
Las ilusiones económicas de los empresarios han trans- formado la cultura, al someterla y amenazar los usos y cos-tumbres populares, bajo el enfoque primordial de una pasión RICARDO PALACIOS ROJAS por la ganancia. Las tradiciones del pueblo les interesan por
cuestiones económicas. Explotar las tradiciones en las indus-trias culturales es un gran negocio, pero la trasgresión que a cultura de cada sociedad es fundamental para la los medios hacen de la cultura afecta la identidad de los pue- construcción de sus valores y visión del mundo.
blos y propicia así la conformación de una sociedad más frag- L Las distintas formas de esparcimiento, los usos y mentada entre sí. prácticas dentro de una sociedad dan parte de un sentido ori- Hoy en día, los medios masivos son de gran utilidad. Nos ginal y muy especial; hacen ver diferente a cada pueblo con proporcionan información que ocurre en otras partes del mun- respecto de los demás. do, que de otra forma no podríamos conocer. Nos llevan a Las formas simbólicas y los rituales que realizan las dife- lugares en los cuales nunca podríamos estar, por medio de rentes culturas pasan de generación en generación y forman imágenes o descripciones escritas.
un lazo invisible pero firme. Se expresan en las tradiciones, No obstante, repensar las formas en cómo puedan inte- formas sociales y hábitos; inclusive en el ejercicio de la prácti- grarse las industrias culturales y la cultura popular, sin afec- ca de la política y en las formas de persuasión de la gente para tar los intereses de la sociedad, es problema de todos, y es necesario que nuestros gobernantes tomen en cuenta este El desarrollo del capitalismo ha llevado a mercantilizar la problema, pues va en juego nuestra identidad como una cul- cultura, al reproducir de manera industrial, por ejemplo, las tura especial y diferente del resto del mundo. artesanías, que ahora se fabrican mediante procesos indus-triales, desplazando así las formas originales de elaboración,que en su mayoría provenían directamente de las manos de losartesanos, obligándolos a separarse del oficio que han adqui-rido de generación en generación. En la mayoría de los medios masivos, la cultura mediáti- ca utiliza algunos símbolos y absorbe elementos de la culturapopular para hacer espectáculos, historias, reportajes, novelas,películas, etcétera. Estas formas de expresión son inseparablespara los medios, debido, entre otras cosas, a su rentabilidad.
En contraparte, se importan símbolos del extranjero, que conel tiempo se integran como parte de la cultura, y transformangradualmente la sociedad en su raíz.
Los medios masivos son muy penetrantes. Se han conver- tido en un elemento de la vida diaria, a través de su incesantebombardeo de imágenes, palabras, imitaciones de otras cultu-ras, modismos, formas de vestir e incluso, mediante la confor- Luis Garzón mación de estereotipos de cómo deben ser las personas.

Source: http://www.reneavilesfabila.com.mx/universodeelbuho/105/06_arca.pdf

Microsoft word - tennis elbow november 2014.docx

ACUPUNCTURE AND TENNIS ELBOW About tennis elbow Tennis elbow (lateral epicondylitis) is characterised by pain and tenderness over the lateral epicondyle of the humerus. In the UK, the annual incidence of lateral elbow pain in general practice is around 4/1000 to 7/1000 people.(Hamilton 1986) It is most common in people aged between 40 and 50 years (Allander 1974); for example, the incidence is as much as 10% in women aged 42 to 46 years.(Chard 1989; Verhaar 1994)

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FOCUS ON CLINICAL ELECTROPHORESIS: Progress Report as of October 2005 THERAPEUTIC UP-DATING ON BLOOD DISEASES MANAGEMENT OF MONOCLONAL GAMMAPATHIES Assessment of Monoclonal Gammapathies COMPARATIVE ECONOMIC COSTS CELLOGEL: what is it and how is it used? The use of Cellogel EQUIPMENT FOR ELECTROPHORESIS ON CELLOGEL Electrophoretic tank for Cellogel Bridges for Cellogel tank

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